Estoy en esa amada semana por todos, que no queremos que acabe nunca, y sí, es ironía. Hoy comienzo los exámenes de evaluación y como no, pasándolo fatal, con nervios y con falta de sueño. Ya he pasado mi primer toque con 2º de bachiller, la 1ª evaluación, con alguno que otro tortazo, pero sigo aquí… y aquí me encuentro ahora, delante de miles de apuntes desordenados, entre ejercicios, bolígrafos y de mas enseres, y ¿para qué? Pues para intentar sacar el curso adelante, digo yo, vamos. Pues nada a darle duro ahora que es lo que toca, ya llegará la diversión y la tranquilidad, ¿no?

Los profesores no paran de decirnos que ellos quieren que aprobemos, pero no me lo acabo de creer, aunque bien es cierto que no son todos, pero hay algunos que si nos quieren ayudar lo disimulan muy bien. Yo no estoy diciendo que nos digan que preguntas en concreto van a entrar, pero nos podrían dar pistas para poder estudiárnoslo mejor o si es un examen de dos opciones, decirnos que temas entran en cada opción, facilitándonos así el estudio y sacar mayor provecho a las horas invertidas. Además deberían de hacer exámenes acorde al tiempo establecido, si es un examen de teoría con mucho que escribir nos tendría que dar tiempo a pensar, esquematizar y redactar, no solo a redactar porque de esta manera el texto estaría desordenado y con datos importantes que los hemos pasado por alto por culpa del tiempo.

Y después de este pequeño descanso que me he tomado a seguir estudiando y dándole al cerebro para luego poder estudiar una carrera para conseguir trabajo, ah espera, que de eso no hay, pues nada ya se verá. ¿Qué estás estudiando? Coméntalo, compártelo y dale a like. Gracias por seguir leyéndome otro jueves más y espero que te haya gustado.

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