En las últimas décadas en la Europa del sur se están viviendo épocas de estancamiento económico, desigualdad social y desempleo, tanto en jóvenes como en adultos. Las crisis económicas han sacudido a este mundo durante años y se ha podido observar como con trabajo se ha podido salir adelante. Por ejemplo, “el crack del 29”, donde Estados Unidos vivió una de sus crisis más notorias, parece mentira que ocurriera aquella desgracia puesto que a día de hoy es una de las mayores potencias mundiales junto a China. Para un reflote económico, es necesario trabajar y aguantar los malos momentos. Pero no solo los ciudadanos de a pie o el pueblo, ya que se está cansando de hacer esta penitencia él sólo, así que los gobernantes se deberían apuntar a este camino lleno de dificultades. Uno de los problemas actuales es el desempleo y para combatirlo, ¿es necesario salir al mercado extranjero?

Analizando la situación actual en la que se encuentra inmersa España, cabe destacar el aumento del desempleo en los últimos 15 años, donde los jóvenes están siendo los más perjudicados. Es por ello que muchos estudiantes recién licenciados ven la necesidad de emigrar a zonas más desarrolladas económicamente hablando. Alemania es uno de los países más señalados a la hora de elegir trabajo, ya que con un buen trabajo se consigue el salario adecuado y justo. El norte de Europa es la zona donde mayor número de trabajadores españoles hay. Esto, trae consigo ciertas inquietudes y preocupaciones, como puede ser el idioma, la cultura o el dejar atrás a familiares y amigos que te han acompañado durante toda tu trayectoria estudiantil. Tras observar estas preocupaciones, se pueden sacar algunas medidas y conclusiones para no desperdiciar una oportunidad como la que nos ofrece el extranjero. Por un lado, la falta de conocimiento de idiomas, que se puede solventar implantando y mejorando el nivel de lenguas importantes en el mundo, como lo pueden ser el inglés, el alemán, el chino y el francés, además de la lengua propia. Por otra parte, la cultura y las tradiciones son una ayuda para unirse y participar en fiestas en las que se podrán hacer nuevos amigos. Con esta última, podemos solucionar nuestro tercer dilema, la familia y los amigos. Aunque bien es cierto que familia solo hay una, los amigos pueden ser muchos y hacer nuevos no sería un problema ya que al estar integrado en la sociedad no te costará así tendrás una mente más abierta con diferentes ideologías.

Finalmente en conclusión, podemos afirmar que, aceptar un trabajo en el extranjero supone una pérdida sentimental de lazos en tu país de origen, pero a la vez es la solución a muchos problemas que surgen en la España actual. Para solventar esta situación debemos trabajar juntos para lograr que nuestros futuros familiares no tengan que necesitar este apoyo extranjero y ser nosotros los que ayudemos a aquellos que están pasando por una situación económica similar.

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