Todos nos hemos preguntado alguna vez que es lo que queremos estudiar, pero en realidad lo que deberíamos pensar es en que podemos estudiar, ya que la mayoría de veces, no dependemos del todo de nosotros mismos, sino de las plazas e intereses de los demás estudiantes. Bien es cierto que si no entramos en la carrera que queremos estudiar ha sido por no dar un poco más de nosotros mismos, unas horas más de estudio en vez de irnos a descansar, un último repaso, una resolución más de nuestras dudas, una ojeada al examen para comprobar que todo está bien… Pero eso no sólo a la hora de preparar y realizar la prueba de acceso a la universidad, sino que también a la hora de cursar primero y segundo de bachiller, ya que cuenta el 60% de nuestra calificación final. Asimismo, es muy importante tener medianamente claro, antes de elegir nuestra modalidad de bachiller para que más tarde las asignaturas que cursemos nos cuenten más, que rama universitaria es la que más nos interesa. Pero al final y al cabo dependemos bastante del número de plazas ofertadas por el centro universitario y las calificaciones obtenidas por alumnados de otros centros escolares. ¿Es culpa del alumnado que de verdad no se han esforzado lo suficiente para conseguir entrar en esa carrera tan deseada?

Bueno cómo he explicado anteriormente, se podría afirmar que ningún alumno se ha esforzado al 100%, ya que habrá tenido algún momento de descanso y de ocio, pero eso no es disculpa necesaria como para castigarle sin entrar a esa carrera que tanto le ha costado conseguir. Porque a muchos 0,001 € le parece poco, pero esa cantidad puede ser determinante para un estudiante que desee entrar a una carrera y se tenga que quedar a las puertas sin poder entrar. Según estudios realizados por distintas universidades, el 90% de los alumnos consiguen aprobar el examen, es decir uno de cada diez suspenden en primera convocatoria. Pero a muchos no les sirve sólo con aprobar selectividad y sacar un simple 5, necesitan sacar nota. Y diréis, pues si a la pública no puede entrar por nota, que vaya a la privada, pero no es la mejor época para operarse. Entrar en una universidad privada, no es nada barato, y es por ello que necesitemos vender uno de nuestros riñones para poder pagarla. Bueno, dejando al margen las exageraciones máximas, analicemos por encima algunos descontentos que han sufrido alumnos de diferentes comunidades. Los alumnos gallegos se han enfrentado a un artículo de opinión sobre la adicción a las nuevas tecnologías de los jóvenes, algo definido por el autor a comentar como “el botellón electrónico”, esto para realizarlo en el examen de filosofía junto a Kant y Platón. Los madrileños, tuvieron que relacionar una caricatura con el reinado de Alfonso  XII, explicar las organizaciones económicas y sociales de Al-Ándalus y los gobiernos de los Reyes Católicos y Felipe II. Los alumno catalanes se enfrentaron a una pregunta sobre definir una palabra no muy común en el habla cotidiano, catáfora, además debían de poner un ejemplo. Así es como la RAE define una catáfora, un “tipo de deixis (señalamiento que se realiza mediante ciertos elementos lingüísticos que muestran). Otro de las dificultades que se han encontrado alumnos de selectividad ha sido un error en el enunciado del examen de química del País Vasco.

A la espera de las listas de admisión se encuentran muchos alumnos entre nervios y enfados, porque es cierto que muchos han pasado la nota de corte del pasado año, y en seguramente la de este también, pero ¿los que se han quedado fuera de entrar en una de sus carreras deseadas? Ahora toca esperar y tras saber nuestra admisión tomar la decisión que más nos agrade, o quién sabe, podemos realizar un curso de formación profesional e ir más preparado para la siguiente etapa. ¿Entrarás en la carrera deseada? Coméntamelo, compártelo y dale a like. Gracias por seguir leyéndome otro jueves más y espero que te haya gustado. Mándame tus historias con el asunto #HHH y fotos de paisajes con el nombre del lugar y #HHHFotos a HistoriasConHacheDeHerce@gmail.com y por twitter. Entérate de todo y sígueme en mis redes sociales: Twitter (@MikelHerce97), Facebook (@MikelHerce97), Instagram (@MikelHerce97).

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