En las últimas décadas, con la implantación de los teléfonos móviles en las vidas de nuestros jóvenes, ese derecho fundamental que es la libertad, la han perdido. Estas nuevas preocupaciones paterno-maternales, amorosas y amigables de conocer en todo momento el lugar en el que te encuentras, con quién y cuándo volverás a casa no existían antiguamente, ya que los jóvenes niños y niñas vivían tranquilos y en libertad. En estos momentos y con los teléfonos inteligentes o “smartphones” y su gran y variada lista de aplicaciones para la comunicación raro es el momento en el que estés ilocalizable, a no ser que se te agote la batería. Cuanto más moderno es el teléfono móvil, menos dura la betería de este y lo podemos comprobar fácilmente. Si cogemos un nokia antiguo y lo comparamos con un Iphone 6, podemos observar que la batería de este último durará mucho menos. Pero bueno, este no es el tema en el que hoy me gustaría enfocarme. Vivimos en una era protectora, y aunque parezca mentira, el lugar donde menos protegidos están los jóvenes es en internet y no me refiero por parte de los padres y madres, sino que están desprotegidos y desinformados por parte de los cuerpos de seguridad.

Muchos padres se toman la seguridad de sus hijos sin tener en cuenta que ese acto vulnera uno de los mayores derechos, la libertad e intimidad del individuo. Hace unos años, cuando las redes sociales todavía no movían tanto público, el medio de comunicación que usábamos era el MSN (Messenger). Más tarde, cuando ya éramos un poco más mayores usábamos Tuenti, que era nuestro actual Twitter, Facebook e Instagram. Estas tres últimas, son las que más uso tiene entre los jóvenes de hoy en día, y muchos de ellos no se dan cuenta que pueden ser vigilados por sus familiares al no tenerlos bloqueados hacia el público exterior. Yo hasta hace unas semanas, mi twitter lo tenía bloqueado, pero me di cuenta que ya no veía la necesidad de bloquearlo. Con esta accesibilidad que poseen estas redes sociales, muchos niños, menores de 13 años, están empezando a usarlas, una fácil vía para que pederastas, ladrones y demás delincuentes, aprovechen para ponerse en contacto con ellos y delinquir. Es por ello que una mayor vigilancia por parte de los cuerpos de seguridad, y que los padres se mantengan un poco al margen es necesario. Estos profesionales saben cómo actuar en estos casos, son psicólogos y pueden ayudar a los niños en estos casos, además la policía puede actuar contra estos delincuentes. Pero no sería necesario esta acción si cada uno cuidásemos un poco más de nosotros mismos y así no tener ningún problema.

La próxima vez que pienses en postear algo en una red social, recuerda que no eres el único que lo va a leer, y en unos años ese post puede y hacerte perder tu trabajo o puedes acabar siendo una víctima más del civerbulling. ¡Cuida tu espalda! ¿Crees que los jóvenes necesitan más información sobre estas nuevas tecnologías? Coméntamelo, compártelo y dale a like. Gracias por seguir leyéndome otro jueves más y espero que te haya gustado. Mándame tus historias con el asunto #HHH y fotos de paisajes con el nombre del lugar y #HHHFotos a HistoriasConHacheDeHerce@gmail.com y por twitter. Entérate de todo y sígueme en mis redes sociales: Twitter (@MikelHerce97), Facebook (@MikelHerce97), Instagram (@MikelHerce97).

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